Influenciadores versus microinfluenciadores

24 Septiembre 2018 by Noticias 130 Views

No es lo mismo hablar de un influenciador que de un microinfluenciador. El primero tiene miles o millones de seguidores en sus redes sociales y puede hablar o publicar lo que desee. Muchas marcas usan o tratan de conquistar a estos personajes para tener mejor visibilidad y alcance aparente sobre la información que quieran exponer sobre sus productos.

Sin embargo, los microinfluenciadores no tienen similares cantidades de seguidores, aunque sí el dominio absoluto de un tema y, por lo tanto, comunican mejor un mensaje, según el Observatorio eCommerce de Colombia. Son líderes de opinión, referentes y autoridades en el tema que se especializan.

La agencia de comunicación Porter Novelli Perú presenta seis puntos clave para identificar a un microinfluencer o pequeño influenciador.  

  1. Sus posts en redes sociales están enfocados y centrados solo en un tema.
  2. Tienen entre mil y 10 mil seguidores. Ojo que todo evoluciona, cambia, y sus temáticas pueden variar, por eso es necesario hacer una evaluación.
  3. Tiene una red de seguidores reales y fieles. InBound Cycle precisa que los pequeños influenciadores son reconocidos en un nicho particular.
  4. Usarlos es más económico para las empresas. Un influenciador puede cobrar hasta 4 mil dólares por 4 publicaciones en sus redes sociales.
  5. Instagram es la red social que se perfila con más uso para microinfluenciadores.
  6. Aportan una imagen auténtica y honesta con su contenido, acercándose al público como uno más y alejándose de la figura de la celebridad o influenciador con millones de seguidores, muchas veces con estilos de vida inalcanzables, reporta eMarketer.

Antes de usar influenciadores o microinfluenciadores, se recomienda lo siguiente:

  1. Evaluar el contexto, relevancia y contenido que se maneja en el sector donde quiere ingresar y, a partir de allí, tomar decisiones.
  2. Plantear bien los objetivos y niveles de audiencia (alcance orgánico en redes sociales).
  3. No guiarse por lo seguidores, si no por el nivel de interacciones que generen sus posts, es decir, número de comentarios o compartidos.
  4. Evaluar el ROI: retorno de la inversión que hiciste.